Sábado, 21 Septiembre 2019

Noticias | Críticas de TV

Los informativos en verano

Lo peor es que haya gente que piense que se ha informado, que se ha enterado de lo que pasa en su país
03-09-2018 08:54
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Una imagen del boliencierro emitido en el informativo en Telecinco Telecinco

Una imagen del boliencierro emitido en el informativo en Telecinco Telecinco

Por qué le llaman informativo cuando en realidad deberían decir revistilla de Sucesos, coctelera de ‘Impactos TV’ o magacín de entretenimiento para amantes de las emociones fuertes.

He seguido atentamente durante este mes de eterno mes de agosto (el más largo que recuerdo, se inició el lunes 30 de julio y acabará el domingo 2 de septiembre: 5 semanas completas, 35días de inanición y cerrado (por vacaciones), he seguido de cerca, decía, el informativo de noche de la cadena líder.

Y desde luego que las conclusiones no pueden ser más desalentadoras. Lo peor es que haya gente que piense que se ha informado, que conoce la actualidad, que se ha enterado de lo que pasa en su país y en el mundo por haber visto semejante mejunje. Debo confesar, a su favor, que no me he aburrido. Irritado sí, en ocasiones.

Sentido fuera de juego. Pero la indiferencia no tiene lugar cuando el menú que se ofrece es tan exasperante. Por si hay alguien que no frecuenta esos mares, les aclararé que la travesía cuenta siempre con los mismos ingredientes, a saber, accidentes de tráfico, atracos y robos varios, tráfico de drogas, prostitución, caídas varias, timos y estafas, las altas temperaturas del verano, los incendios y un apartado estrella: las fiestas populares.

De entre el largo catálogo ofrecido me quedo, porque no salgo de mi asombro, con el Encierro del Pilón, donde durante varios días los mozos corren por un peligroso desfiladero por el que muchos derrapan, y el Boliencierro, donde lo hacen delante de una bola de piedra de 250 kilos.

También he visto las 20 entregas del informativo menos visto de entre todos los que se emiten en abierto, el de Desirée Ndjambo. No llega a cien mil. Claro. Es que la mayoría de espectadores ni siquiera serían capaces de entender lo que allí se cuenta. Desolador.

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