Duerme con pijama, incluso en verano, pero ojo, solo con la parte de arriba. Claaaro, dice con voz gangosa, se supone que imitando a Jesús Mariñas, un tipo al que olvide desde el minuto uno en que se fue de Antena 2 a Neox, el tontaco Dani Martínez, ay, que me parto.
El que duerme en pijama, envalentonado en mitad del plato, lanza otra pregunta a Los Marinas –el otro Marinas es el tontaco mayor, Florentino Fernández-, todos al servicio de Otra movida, ejemplo de televisión payasa y de un infantilismo crudo y necio con el sello de Pablo Motos. Como duermo, con slips o con gayumbos? Habéis acertado los dos, dice el invitado, duermo con slips. Normal, dice el joven Marinas, no puedes ir con todo ese tanque en gayumbos.
El invitado a esa tonta movida es Jaime Cantizano, el que hacia ¿Dónde estás, corazón?, ahora en promoción. Esta noche, recuperado por la cadena que cerro aquel chiringuito decadente y pesado, Cantizano vuelve jovial, menos envarado, con el tanque dispuesto bajo el slips a vestir la noche de salero, canciones, famosos, no famosos, humor, baile, vamos, lo que algún pedante –que rima con ignorante– llama talent show. O sea, el concursillo musical para echar un rato.
Se anuncian presencias como el mentado Flo, el perdido Miki Nadal, el pesadísimo Josema Yuste, o la inaguantable y crecida Carmen Lomana, esa señora que venimos sufriendo ya como maestra de elegancia, ya como tertuliana, ya como diva de un mundo fatuo que ella representa a la perfección. Con estas mimbres se formaran dos equipos, sin miedo, sin vergüenza, sin complejos, con humor, o sea, Dando la nota. Estoy convencido de que asi será. Otra cosa es que a uno le interesen estos notas.





